Activar la residencia permanente

Una vez nos confirmaron que nos concedian la residencia permanente tocaba activarla. Para esto puedes pedir cita en una oficina de inmigracion o puedes salir del pais y al volver a entrar, en la frontera, pides activarla.

Nos decidimos por esta ultima opcion porque asi controlabamos mejor el dia en que podiamos hacerlo. Viviendo en Toronto, lo que se hace es conducir hasta la frontera con los Estados Unidos, marcada por el rio Niagara, cruzar la frontera por alguno de los puentes y volver. Ni siquiera hay que entrar en los Estados Unidos propiamente, a los oficiales americanos les dices que te vuelves a Canada de inmediato a activar tu residencia, te abren una vaya lateral y te vuelves.

El miercoles 26 de julio, alquilamos un coche, hicimos el equipaje de LittleOne, porque como todo el mundo sabe un bebé lleva equipaje hasta para ir al parque media hora, y nos dirigimos a Niagara Falls, así de paso veiamos las cataratas…otra vez.

Long story short nos tocó cruzar dos veces a Estados Unidos por dos puentes diferentes porque en el primero los oficiales canadienses, de muy malos modos, nos dijeron que no nos atendian que estaban ya a tope. Al final tras horas de espera lo conseguimos.

Un par de días después nos dedicamos a actualizar mas papeleo pero ya como residentes y la verdad un lujo, nos dio la impresion de que hasta nos trataron mejor que cuando ibamos a lo mismo pero con los visados temporales.

Mi pequeño LittleOne tuvo toda la paciencia que un bebe de casi 5 meses puede tener durante todos estos tramites. Descubrimos que el coche no le gusta mucho. Yo esperaba que durmiera todo el camino pero en seguida se despertaba. Quiza la sillita del coche le es incomoda al ser tan alto o puede que sea simplemente la falta de costumbre. Eso sí no hubo que parar, con juguetillos y canciones se iba entreteniendo.

En las casi tres horas de espera en una salita, tambien demostro gran paciencia. Tenía mucho sueño pero se conformaba con estar en brazos dando paseos. Durmió un ratillo, comió un poquito y poco mas.

No fué un gran día para él pero le agradecimos mucho su paciencia y buen humor. Al llegar a casa, a las nueve de la noche, cansados, agotados, él seguia todo sonrisas y buen humor y eso siempre ayuda a reponerse.

Se han acabado los papeles de inmigración al menos por un tiempo. El siguiente asalto será el de conseguir la nacionalidad, pero para eso aun queda mucho.

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Daycare

Contra todo pronóstico LittleOne ha conseguido plaza en una guardería para empezar en Septiembre. Mucho ha sido lo que he pensado y repensado pero creo que finalmente lo llevaremos y cruzaremos los dedos para que se adapte bien y no se ponga malito la primera semana. Las razones que nos impulsan a llevarle son varias y como no quiero que suene a justificación tampoco entrare en detalles. Yo no soy pro-guarderias, un niño tan pequeño donde mejor esta es en su casa con sus padres, pero como en tantas ocasiones, la vida manda.

La pena que me da pensar en dejarlo allí es infinita pero he decidido que no puedo pensar en eso o me volvería loca directamente.

Cuestiones prácticas

El centro al que irá admite niños desde los seis meses. Él con sus 5.5 meses al empezar será el más jovencito. Aquí la baja por maternidad es de un año así que no es habitual que haya niños tan pequeños en los centros, muchos ni siquiera los admiten hasta el año o los 18 meses. Me han dicho que el siguiente mas joven será un bebe de 8 meses.

La ratio es de 10 infants (hasta 18 meses) por 3 cuidadores. No está mal, es casi un cuidador por cada 3 niños. No viene mal que el resto sean más mayores, requerirán menos atención que espero pueda ser entonces dada a LittleOne, si la necesita.

Habrá un periodo de adaptación de unos seis días laborables que es lo que puedo solapar con mis vacaciones. Mi idea era dejarle un poco más cada día, pero en el centro me dijeron otro método que también puede funcionar. Le vas dejando más tiempo desde el principio pero vas al centro varias veces durante el día, para ver como esta en distintos periodos y pasar ratos jugando con él dentro de la clase. Cuando se sienta seguro y entretenido, le dejas un ratito, te das una vuelta o tomas café, y vuelves a ver cómo sigue. Ya veremos cómo lo hacemos, está por concretar.

Son abiertos a que los padres entren al centro sin problema. Es más, cada día, tú le llevas al centro y lo entregas y lo recoges en la misma clase. El centro está cerrado con llave por seguridad, pero los papas tienen clave de acceso para entrar a las clases en cualquier momento a dejar o recoger a sus hijos. Nuestra idea es que The Other Significant lo lleve y yo lo recoja. De esta manera le ahorramos un ratito de guardería y le damos algo más de tiempo con sus papas, sin tener que reducirme la jornada y por tanto el sueldo.

También son abiertos a que al menos al principio LittleOne coma lo que yo le prepare en casa. Tocará introducción de alimentos así que esto también me gusta. Puedo controlar 100% lo que come tanto en casa como en la guardería. Lógicamente en el centro tendrá que ser puré, pero no me parece un drama. También tendrá que llevarse biberones.

Me dicen en el centro que con niños tan pequeños tratan de respetar sus ritmos y demandas tanto a la hora de comer como de dormir. Bueno, que te van a decir….

Lo que me preocupa

Bueno obviamente lo que más me preocupa es que LittleOne lo pase mal a nivel emocional. Por nuestras circunstancias, apenas ha estado con nadie más que conmigo desde que nació. No hay primos, abuelos ni tíos con los que haya podido tener una relación estable. Empezara con 5.5 meses, pequeño, pero lo bastante mayor como para darse ya cuenta y empezar a “extrañar”. Estoy más que mentalizada a darlo todo cuando este con él si por un tiempo se vuelve más demandante cuando estemos juntos. Es un niño tranquilo, easy-going, pero uno no tiene ni idea de cómo le afectara y quizá esto le cambie y necesite más atención, más brazos, más juegos juntos.

¿Que más me preocupa? Que llore mucho y se estrese, que se estrese pero no llore y no le atiendan (no es un niño de llorar), que otro niño mayor le pegue o muerda, que le obliguen a comer si no quiere, que no le cambien el pañal lo bastante a menudo y de forma inmediata si hay Poo, etc… etc…en fin, lo normal.

En él mientras estoy tratando de disfrutar las últimas semanas a 24/7 que me quedan con él. Ya solo escribir esto hace que se me salten las lágrimas.

En fin.

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El chupete

Cuando estaba preparando las cosas antes de que naciera LittleOne no me planteé comprar ningún chupete. Mi idea era darle “teta” de tal forma que podía “usarme de chupete” si él así lo demandaba.

Cuando mi intento de lactancia materna fracasó me planteé la necesidad de ofrecerle el chupete, entendía que sería necesario para satisfacer su necesidad de succión no nutritiva. Estuve leyendo y salvo por el tema de interferir en la lactancia materna, que en mi caso ya no aplicaba, y la posible dificultad para quitárselo antes de que suponga un problema para su anatomía, no leí demasiadas opiniones en contra.

El caso es que empecé a ofrecerle chupete cuando le notaba inquieto. Compre varios modelos diferentes para ver cuál le gustaba más, pero salvo en muy raras ocasiones no lo cogía. La verdad yo se lo estaba ofreciendo al método tradicional, con el niño en el stroller, la cuna o la hamaquita.

Al final sin chupete el niño también se calma, a base de acunarle, cantarle y demás, pero siendo un niño grande como es, tengo la espalda más que destrozada. Además en el fondo, las pocas veces que cogía el chupete  y se calmaba de inmediato me parecía que aunque sea con un trozo de plástico le beneficiaba el hecho de succionar.

Hace unos días recordé un fantástico artículo de Ibone Olza donde explicaba cómo dar el biberón como si fuera pecho y el uso que se le podía dar al chupete. Lo he empezado a poner en práctica y la verdad las veces que ha funcionado ha sido fantástico.

En el artículo se defiende que lo mejor es dar el chupete siempre en brazos para que no se convierta en objeto transicional y supongo que así se mimetiza, al menos en parte, el efecto calmante que tiene la succión no nutritiva del pecho.

El caso que últimamente cuando LittleOne está especialmente nervioso por la razón que sea, siempre y cuando no sea por hambre, lo cojo en brazos, lo pongo recostado y le ofrezco chupete. Y en varias ocasiones ya lo ha cogido y ha empezado a succionar a la vez que me miraba a los ojos fijamente, igual que cuando toma el biberón. Yo entonces lo que hago es que me siento tranquilamente con él en mis brazos y me espero a que él solo suelte el chupete como haría cualquier madre que da el pecho a su hijo a demanda.

He tenido algunos momentos fantásticos haciendo esto. Es verdad que no es comparable al pecho pero siento que el niño se calma no solo porque le pongo el chupete sino porque está en mis brazos, seguro y confiado, a la vez que puede succionar para calmarse. Algunas veces se ha quedado dormido y ha expulsado el chupete y otras lo ha escupido estando despierto porque ya no lo quería y hemos seguido jugando o haciendo lo que estuviéramos haciendo.

Así que esta es la idea que tengo, usar el chupete solo cuando lo tengo en brazos y estoy segura de que no tiene hambre para ayudarle a calmarse. Al final se trata siempre de imitar lo que sería ofrecer el pecho a demanda ya sea por su función nutritiva, cosa que hago con los biberones, ya sea por otra necesidad que tenga el bebé de afecto, de succión, de brazos, de sentirse seguro y cerquita de mama.

Me parece lo más respetuoso para él dadas las circunstancias. Espero acertar y que funcione.

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Homenaje a los abuelos

Desde el momento en que le conté a mis padres que estaba embarazada empezaron a planear su viaje a Canadá. Y no es que simplemente quisieran conocer a su nieto en cuanto naciera es que querían estar aquí para ayudar.

Durante el embarazo tuve algunos momentos de agobio, mi casa es muy pequeña y tendrían que dormir en un colchón inflable en el salón. Además yo no sabía  cómo reaccionaría, como me encontraría y siempre he valorado mucho mi espacio de privacidad.

El caso es que creo que la  presencia de mis padres durante esos casi dos primeros meses me salvo de caer en una depresión post parto. Sinceramente no sé qué habría hecho sin ellos.

Las circunstancias fueron un poco especiales.

The Other Significant empezó un nuevo trabajo la misma semana que LittleOne nació. Solo pudo cogerse libre el tiempo que estuvimos en el hospital que fue desde martes por la noche hasta domingo. Al día siguiente de recibir el alta del hospital, ya se estaba yendo a trabajar.

El destino quiso que mis padres aterrizaran en Toronto, solo unas horas después de que a mí me practicaran la cesárea. Desde que nació LittleOne hasta casi dos meses después no estuve ni un minuto sola.

La ayuda de mis padres fue inestimable.

Al llegar del hospital me encontré una casa limpia y recogida y todo preparado para nuestra llegada. Recordemos que yo había tenido que salir corriendo para el hospital una noche después de cenar, y ni los cacharros habíamos podido fregar.

En casi dos meses no tuve que cocinar, ni hacer la compra, ni limpiar, ni NADA que no fuera ocuparme de mi bebé y de restablecerme de la cesárea.

Además supieron acompañarme en esas primeras semanas de crianza de manera insuperable. Si yo me planteaba dudas en voz alta, mi madre las solucionaba o me tranquilizaba, había brazos para sostener a LittleOne para que yo me duchara y me aseara y podía echarme la siesta mientras él era sostenido por mi madre durante un par de horas para que no se despertara, despertándome a mí. No me sentí cuestionada en mis decisiones y me apoyaron en todo momento.

Cuando se fueron estuve varios días sin levantar cabeza. Muy hundida y llorando por cualquier cosa. Nunca desde que deje España me había sentido tan sola y con tanta necesidad de los míos. Es muy triste, además, que nieto y abuelos no puedan verse a diario o una vez a la semana al menos o incluso una vez al mes. Vivimos sin saber cuándo será la siguiente vez que nos veamos en persona y tratando de hacerlo más llevadero a través de Skype.

En fin, la vida manda.

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Habrá hermanit@?

Antes de saber de que iba todo esto de la maternidad siempre me decía a mi misma que tendría o cero hijos o mas de uno. Yo tengo un hermano y quería que mis hijos disfrutaran de esa experiencia tambien.

Tengo el pelo gris luego si quiero dar un hermanito a Little One no puedo andarme con el bolo colgando que se dice pero hay muchas razones a considerar.

La primera precisamente mi edad y el riesgo que eso supone. Además si no quiero pasar por otra cesarea me dijo mi Obstetrician que debo esperar dos años entre partos, es decir, The second One no podría nacer antes de Marzo de 2019. Y francamente, si puedo evitarlo, no quiero pasar por otra cesarea. Nos tendríamos que poner en búsqueda no antes, pero no mucho después tampcoo, de principios de 2018.

Luego está el tema de la colestasis.

El parto de Little One fue inducido de urgencia a las 38 semanas de embarazo porque yo tenía colestasis. Mi médico considero que estando ya de 38 semanas era  mayor el riesgo de continuar con el embarazo que de provocar el parto, y yo la verdad estuve de acuerdo. Cuando has tenido colestasis en el embarazo una vez es bastante posible que se repita en siguientes embarazos y lo que me da miedo es que esta vez se manifieste antes y que le pase algo al baby o que haya que inducir mucho antes trayendo al mundo un prematuro o gran prematuro.

Hasta aquí las razones médicas. Empiezan las razones prácticas.

Sinceramente dudo que económicamente podamos permitirnos en esta ciudad tener dos hijos, el precio de los alquileres y de las guarderías es para pensárselo. Es verdad que lo de las guarderías es temporal, pero una temporalidad que dura 4 años hasta que empiezan en los coles publicos.

Y luego además no es lo mismo lidiar con un hijo que con dos. A mi alrededor he visto muchas parejas que al tener dos hijos muy seguidos se sentían tremendamente desbordados, para mi está siendo duro y cansado solo con uno, no sé cómo me las apañaría con dos pequeños, pero…nuevamente esto es algo temporal hasta que crecen un poco y luego creo que tiene mas ventajas que inconvenientes el que se lleven poco entre sí.

La verdad que a pesar de que el embarazo no me pareció completamente disfrutable, el parto fue traumático, fracasé al intentar instaurar la lactancia materna y el post parto me está pareciendo muy duro a nivel emocional creo que me gustaría repetir la experiencia. Y creo que me gustaría repetirla precisamente por todas esas razones. Si algo he aprendido es que en esto de la maternidad no puedes tener el control absoluto de todo y debes ir adaptándote  a las cosas según vengan.

Sabiendo lo que se, haría muchas cosas de forma diferente. Si me indujeran con oxitocina, pediría la epidural desde el principio. Buscaría apoyo para la lactancia desde el embarazo y haría venir a una asesora a mi casa el primer día que me dieran el alta. Si me salen grietas, trataría de usar pezoneras. Si de nuevo fuera una cesárea, trataría de guardar en mi mente la importancia de esa primera hora y reclamaría a mi bebe piel con piel en el mismo quirófano. Si yo no pudiera sujetarlo pegado a mí por la anestesia, haría que The Other Significant lo sujetara encima de mí. Y pagaría lo que fuera necesario por una habitación privada en el hospital.

A veces siento que traer otro hijo al mundo cerraría las heridas que aún tengo incluso aunque todo volviera a salir en contra de lo planeado. Sé que aunque todo saliera igual que con Little One, yo lo viviría de forma diferente.

No lo sé, creo que si podemos superar las razones prácticas nos lanzaremos a la aventura de un segundo. Creo que The Other Significant tiene más miedo que yo a repetir la experiencia. Dice que es por completo up to me porque él no quiere verme pasar otra vez por todo lo que pase.

No tenemos familia aquí, tendremos que construir la nuestra.

 

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Lo que puedo hacer por él

Saqué la idea de un libro y me esta ayudando mucho. La verdad no recuerdo que libro ni como lo expresaba exactamente pero creo me hizo cambiar un poco el estilo de pensamiento centrandome aun mas en sus necesidades .  Y es que al final si sus necesidades estan cubiertas, las mias seran mas faciles de cubrir tambien.

Mi hijo nunca mas será un bebe, nunca mas en toda su vida me necesitará tanto como ahora. Con el tiempo, lo normal y deseable, es que cada vez me necesite menos.

Por tanto, la idea es disfrutar de eso. Disfrutar de que tengo la capacidad de ayudarlo en casi todo lo que pueda necesitar en su dia a dia. Si necesita comer, puedo alimentarle (aunque sea con biberones), si necesita dormir, puedo ayudarle a quedarse dormido, si necesita jugar y estimulos, puedo jugar con el y proporcionale estimulos que le ayuden a descubrir el mundo y por supuesto, si simplemente necesita de mis brazos, aqui estan abiertos para él siempre. Pero no es que TENGA que hacerlo, es que PUEDO hacerlo.

Parece algo sencillo y obvio pero no lo es tanto. Por ejemplo, cuando lloriquea porque no puede dormirse, no pienso en mi cansancio ni en que se duerma pronto para YO poder descansar, pienso en el suyo y en que EL pueda descansar. Pienso que él necesita dormirse, que esta cansado y por eso lloriquea y pienso que yo tengo la capacidad (y no solo el deber) de ayudarle a conseguirlo. Tambien esto hace que me concentre en él y creo que al final se consigue antes el obetivo, con lo cual ganamos los dos que podemos descansar antes.

No se si se entiende bien lo que quiero decir, ni yo misma se como expresarlo.

En el fondo, forma parte de lo alucinante que es ser madre. Es abrumador, agotador hasta el limite maximo, asusta, pero a la vez es fascinante.

La relacion que empiezo a percibir se establece entre un bebe y su madre no se parece a nada. Dicen que es culpa de la oxitocina pero yo creo que hay algo que trasciende la quimica del cuerpo humano. Que mi pequeño Little One, con sus tres meses y medio, me reconozca, sepa quien soy, se calme si le cojo cuando esta llorando porque sabe que le daré lo que necesita es abrumador por la responsabilidad que conlleva pero a la vez lo mas bonito que me ha pasado en la vida.

 

 

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Porteo Indoor

Me gusta el porteo, sobre todo, porque le gusta a mi pequeño Little One. Pero he de reconocer que preferiría que le gustara más dormirse en la cuna. No por nada, yo soy feliz con el pegadito a mí pero mi espalda se resiente….y mucho.

Se duerme en brazos, sin teta ni chupete que ayude, y por la noche no hay problema, se queda en la cuna durmiendo toda la noche, despertándose para comer una o dos veces y volviéndose a dormir con facilidad en la cuna. Incluso le pongo despierto y se duerme solo, sin lloros ni protestas, felizmente chupándose sus puños. Sí, soy consciente lo afortunada que soy en ese sentido y todos los días cruzo los  dedos para que la cosa no cambie.

Por el día es diferente. Es dormilón, se le ve que necesita dormir, a  las dos horas de haberse levantado se cae de sueño. Así que le ayudo a dormir pero no hay manera de dejarlo en la cuna. Se despierta y aunque no llora (supongo que porque no espero el suficiente tiempo para comprobarlo), lanza grititos reclamándome.

Al final acaba en la mochila y se le ve feliz, se revuelve un poco pero en cuestión de minutos se calma solo y dos minutos después de duerme. A pesar del dolor de espalda, tiene grandes ventajas. La primera que él es feliz y duerme lo que necesita. La segunda que me permite organizar un poco la casa, preparar biberones  e incluso a veces cocinar algo que no requiera encender un fuego usando mi olla lenta. La tercera que no tengo que acunarle durante diez minutos cantándole y hablándole para que se relaje hasta dormirse (cosa que también machaca la espalda junto con la paciencia).

Al principio no me apañaba bien. Apenas me atrevía a hacer nada con él en la mochila y me pasaba toda la mañana de pie, pero poco a poco me voy lanzando más.

Ahora mismo estoy sentada con él en la mochila y de momento aguanta sin revolverse.

Si mi espalda aguanta creo que esta será la rutina para su primera siesta de la mañana, sobre todo si me deja sentarme!. La alternativa es quedarme con él en brazos en el sofá y leer Ttwitter o ver Netflix, cosa que reservo para la siesta de la tarde que a mí también me apetece estar un rato en el sofá.

Estoy deseando que sea capaz de sentarse por sí mismo porque intentare portear a la cadera o a la espalda para así ir variando y poder hacer incluso más cosas en la casa, incluso aunque este despierto.

 

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